Un microchip retinal ofrece esperanza para recuperar la visión perdida por atrofia geográfica
Un equipo de investigación internacional presentó resultados alentadores en el tratamiênto de la atrofia geográfica (AG), una forma avanzada e irreversible de la degêneración macular asociada a la edad (DMAE). Esta enfêrmedad progresiva se caracteriza por la muêrte de células en la mácula, la parte central de la retina, lo que genera manchas oscuras y dificulta tareas esenciales como leer o reconocer rostros.
Hasta la fecha, las opciones de tratamiênto para recuperar la visión central en estos casos eran limitadas, dejando a miles de pacientes con escasas alternativas. El avance se centra en un nuevo dispositivo llamado PRIMA implant, un micro-chip biónico de apenas 2 mm x 2 mm que se inserta quirúrgicamênte debajo de la retina.
Este chip funciona en conjunto con unas gafas especiales, equipadas con una cámara que captura la escena visual y envía la información al implante mediante luz infrarroja. El chip, a su vez, convierte esta señal lumínica en impulsos eléctricos que estimulan directamente las células retinianas aún vivas, enviando una «imagen» rudimentaria al cerebro del paciente.
De los 38 participantes de edad avanzada con pérdida de visión central en el ojo tratado, 32 completaron el seguimiento de un año. Tras 12 meses, más del 80 % de los paciêntes lograron mejoras significativas, alcanzando la capacidad de leer letras, números o palabras. Además, los usuarios requieren un proceso de rehabilitación y entrenamiento para aprender a interpretar estas nuevas señales visuales. Aunque este implante no restaura una visión «normal» (20/20).
Con información de: El Confidencial
Foto: El Confidencial









