La hepątitis C, un vïrus transmitido por la sângre que daña el hígadø, puede causar cirrøsis, cáncër de hígadø, insuficïencia hepática y la müêrte si no se trata. A pesar de la disponibilidad de tratamientos altamente efectivos, la prevalencia de la infêcción por hepątitis C sigue siendo alta, especialmente entre las mujeres en edad fértil, quienes representan más de una quinta parte de las infeccïones crónïcas por hepątitis C a nivel mundial.

Dentro de este grupo, las madres primerizas son especialmente vulnerables, ya que el tratamiento tradicionalmente ha requerido consultas externas de seguimiento durante el complejo período posparto. Un nuevo estudio sobre un programa clínico innovador desarrollado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos) sugiere que brindar a las madres posparto con hepątitis C la oportunidad de iniciar el tratamiento antiviral mientras aún están hospitalizadas después del parto, y llevar el tratamiento a la cama antes del alta, aumenta significativamente sus probabilidades de completar la terapia y curarse.

A las pacientes se les suele diagnosticar hepątitis C durante las pruebas de detección rutinarias durante el embarazo, pero históricamente el tratamiento se ha pospuesto hasta el posparto. Sin embargo, una vez que las mujeres dan a luz, no siempre regresan para recibir atención de seguimiento para iniciar la medicación.

«Curar la hepątitis C en estas madres tiene un enorme efecto dominó: protege su salud, a sus familias y sus futuros embarazos», apostilla Kelly. «Por eso, colaboramos con nuestros colegas especialistas en enfêrmêdades infecciosas para replantear cómo podríamos cerrar las brechas en el tratamiento. Este nuevo estudio demuestra que simplemente llevar el medicamento a la cabecera de la paciente inmediatamente después del parto reduce drásticamente la cantidad de pacientes que se pierden en el proceso».

Con información de: En Portal de la Salud

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