Los malestares y trastörnos estomacales, como puede ser el estreñimiento, forman parte del día a día de muchas personas, desafortunadamente. Esto puede deberse a motivos muy diversos, lo que de igual modo supondría una variedad de tratamientos amplia, dependiendo en qué consista el origen de esos problemas. La digestión representa uno de los momentos que más incomodidad genera en algunas personas. Sobre todo, después del consumo de alimentos como el chocolate, el tomate o el café, según explica la nutricionista Blanca B. Martín.
Su impacto positivo en la salud gastrointestinal representa uno de los beneficios del aloe vera más destacables. Sin embargo, antes de su consümo, hay que diferenciar entre el látex de aloe y el jugo de aloe, para evitar confusiones. El primero es rico en aloína, por lo que sus efectos son más intensos, lo que puede derivar en cólicös y diârrea si se hace uso de él de forma crónica, advierte la experta. En cambio, el jugo de aloe no contiene aloína y es una opción más segura. Además, siempre se debe analizar la situación de cada persona de forma individualizada: “Es mejor adaptar la forma y la dosïs a cada persona, y buscar la causa de fondo de los síntomas digestivos”.
El jugo de aloe vera ofrece beneficios a la salud digestiva, tal y como señala Blanca B. Martín. En el caso del reflujo, este ayuda a calmar la sensación de acidez y de ardor que experimentan muchas personas, ya que calma, protege y ayuda a reparar la mucosa del esófago, explica. “Tomarlo antes de las comidas puede ayudar a reducir la quemazón”. Por otro lado, también mejora los casos de estreñimiento, al estimular la motilidad del colon y aumentar el contenido en agua de las heces, lo que facilita la expulsión de estas, así lo sugieren los estudios, como el realizado por la Universidad de Shandong, en China.
Con información de: El Portal de la Salud









