Un profesor de ciencias de secundaria en Colorado, Kent Hups, realizó un hallazgo paleontológico excepcional mientras caminaba por las tierras baldías de Dakota del Norte para recuperarse de una cirugía de rodilla. Durante una jornada de voluntariado en la Formación Hell Creek, Hups identificó una serie de abultamientos en la arenisca que resultaron ser el primer rastro continuo confirmado de un Tyrannosaurus rex adulto en la historia, un descubrimiento publicado recientemente en el Journal of Vertebrate Paleontology.
El rastro abarca una extensión de siete metros y está compuesto por cuatro huellas tridáctilas de 91 centímetros de largo por 61 de ancho. Tras recibir las imágenes, Tyler Lyson, curador del Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver, confirmó la autenticidad de las pisadas dejadas por el ejemplar de unas 10 toneladas hace 66,5 millones de años.
La amplitud de la zancada sugirió que el depredador se desplazaba a una velocidad de entre 5,6 y 7,2 kilómetros por hora a la orilla de un antiguo río, aportando valiosa información sobre la locomoción de la especie a expertos en biomecánica evolutiva.
Como parte del plan de preservación, un equipo especializado utilizó tecnología de escaneo 3D para documentar la zona y proyecta trasladar en helicóptero tres de las impresiones de arenisca, de unos 400 kilogramos cada una, hasta el laboratorio interactivo del museo en Denver.
Allí, paleontólogos y público general analizarán las muestras en busca de impresiones fosilizadas de piel, mientras Hups comparte la experiencia con sus estudiantes de geología para incentivar el interés científico en las aulas.
Foto cortesía Envato








