«Cuando subes a un tren en Japón la mayoría de los pasajeros están mirando sus móviles. No hacen nada más». Habla Masafumi Kouiki, alcalde Toyoake (Japón) y probablemente el rostro más reconocible del país en la lucha contra la adicción a los smartphones, la higiene del sueño y la vida alejada de las pantallas. El motivo es muy simple: pese al recelo de parte de sus vecinos, Kouiki ha impulsado una ordenanza que limita el uso de los móviles y tablets a dos horas diarias.
La medida se estrenó el 1 de octubre y por lo pronto ha servido para uno de los objetivos que perseguía Kouiki: mover conciencias y generar debate, entró en vigor una nueva norma que restringe el tiempo que sus vecinos pueden estar ante una pantalla por motivos lúdicos: máximo dos horas. 120 minutos. Ni uno más.
Grosso modo, la ordenanza, de 2.400 caracteres, establece un límite al uso lúdico de los smartphones, tablets, consolas y ordenadores. La norma se aplica a los residentes de Toyoake y fija ese tope en dos horas diarias, sin contar el tiempo invertido en los estudios o el trabajo. Hay un matiz importante, eso sí: aunque es una ordenanza avalada por la asamblea municipal, en realidad lo que ofrece es una directriz, no una norma de obligado cumplimiento. Nadie revisará si los vecinos de Toyoake se ajustan o no a esa pauta. Tampoco se prevén sancïones. Se trata solo de una recomendación.
Con información de: Xataka









