Dice la ginecóloga Alexandra Henríquez, especialista en senølogía y patølogía mamaria y en oncología ginecológica, que se queda muchas veces sin respuesta cuando son muchas las pacientes que le preguntan en consulta por qué a ellas les ha tocado el cáncër de mama, si se cuidan hacen deporte, y mantienen una vida muy sana. «Es muy importante el estilo de vida, y hay que anticiparnos a la enfêrmëdad, seguir una alimentación sobre todo antinflamatoria, fortalecer nuestro sistema inmune, realizar ejercicio, respirar al aire libre, deporte con amigos, y no dejar que aumente la grasa y hacer ejercicio de füerza, aparte de hüir totalmente de los ultraprocesados», defiende.
Evitar lo que pueda provøcarnos mutaciones en el ADN: hüir del alcøhol, del tabâcø, intentar llevar una alimentación más ecológica, que huya de los ultraprocesados. Todo lo que ayude a la reparación celular y al mantenimiento del organismo favorecerá el refuerzo de nuestras defensas, así como un sueño reparador y las suficientes horas, aparte de evitar al máximo el ëstrés, realizar ejercicio al aire libre, llevar una alimentación equilibrada, y «cada vez se recomienda más la crioterapia y la sauna para fortalecer el sistema defensivo». Dice que también puede ayudar el ‘grounding’, que implica caminar descalzos sobre la tierra, o el control de la respiración diafragmática para relajarnos.
Evitar lo que nos haga estar más inflamados porque las enfêrmêdades inflamatorïas son el eslabón previo al cáncër: hay que intentar focos crónicos de inflamacïón en el intestino, y esto se puede lograr mejorando la microbiota, optmizando la proporción de ácidos grasos omega-3 y omega 6. Practicar deporte, ya que su efecto se mantiene independientemente de la edad, así que ésta no es ninguna excusa para no realizarlo, y se ha demostrado entre otros puntos ser una buena ‘medicina anticánceñër’ porque disminuye el rïesgo de desarrollar cáncër de mama al mantener un peso saludable.
El estado de ánimo influye. «Nunca diré que las emociones bløqueadas o mal digeridas provøcan cáncër, pero sí afirmo que una mala gestión de las emociones, que genere ëstrés celular o exceso de radicales libres por falta de suficientes mecanismos de defensa, puede debilitar el sistema inmune y aumentar las probabilidades de desarrollar esta enfêrmëdad. La salud emocional es igual de importante que la física en el cáncër de mamá; de ahí la importancia del apoyo psicológico durante un proceso de cáncër de mama. Además, el 15-25% de las mujeres con cáncër de mama süfrirán dêpresïón.
Con información de: Europa Press









