Lo que comenzó como un acto cotidiano de espiritualidad en un hogar de Filipinas terminó convirtiéndose en un fenómeno global debido a una cønfusión sin precedentes. Durante años, una mujer mantuvo un altar doméstico presidido por una figura verde y serena, a la cual dirigía sus oraciones diarias convencida de que se trataba de una representación de Buda.

El velo de esta curiosa confusión se levantó cuando una visita, al observar de cerca el altar, identificó que la imagen no correspondía a ninguna deidad budista, sino al popular øgro de DreamWorks, Shrek. La figura, que probablemente fue adquirida como un artículo decorativo o promocional, presentaba una postura que la mujer interpretó como sagrada.

Tras descubrirse la verdad, el caso saltó rápidamente a las redes sociales, acumulando millones de reacciones que oscilaban entre la incredulidad y la ternura ante la inocencia de la protagonista.
Con información de: La Razón
Foto: Redes









