Victoria Hill, una trabajadora social licenciada de 39 años de Connecticut, comenzó una búsqueda aparentemente rutinaria sobre su salud y sus antecedentes genéticos que la llevó a un descubrimiento estremecedor: no solo encontró que tenía al menos 22 hermanos biológicos sino que también se enteró que había tenido una relación amorosa con uno de ellos durante su adolescencia.

Los resultados abrieron la puerta a un mundo previamente desconocido de hermanos biológicos y desembocaron en la impactante revelación de que su verdadero padre biológico era el médico de fertilidad que había tratado a su madre, Burton Caldwell, quien había usado su propio esperma sin el conocimiento o consentimiento de la madre de Hill.

A medida que las pruebas de ADN se han vuelto más accesibles y populares, se ha creado una comunidad creciente de personas concebidas por donantes que, al igual que Hill, buscan respuestas sobre sus orígenes.

Con información de La Patilla

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