Gracias a la nave espacial que más pudo acercarse a nuestra estrella, por primera vez, la humanidad dispone de imágenes directas y nítidas del polo sur del Sol.
El logro fue posible gracias a la nave Solar Orbiter, desarrollada por la Agencia Espacial Europea (ESA) en colaboración con la NASA, que capturó una serie de imágenes que marcan un hito en la observación solar.
Este avance promete transformar el conocimiento actual sobre la dinámica del campo magnético solar, el comportamiento del ciclo de once años del Sol y el impacto del clima espacial sobre la Tierra.
La nave Solar Orbiter fue lanzada en febrero de 2020 con un propósito central: observar regiones del Sol que hasta ahora habían permanecido ocultas.
Su diseño compacto, del tamaño de un automóvil, incluye diez instrumentos científicos y múltiples cámaras que permiten registrar la actividad solar con una precisión sin precedentes. A diferencia de otras misiones anteriores, como Ulysses, que midió el campo magnético sin capturar imágenes, esta nave fue equipada para mirar y documentar el Sol desde nuevas perspectivas.
En marzo de 2024, tras cuatro sobrevuelos de Venus que modificaron su órbita, el Solar Orbiter se posicionó a un ángulo de aproximadamente 17 grados por debajo del plano ecuatorial solar. Fue entonces cuando obtuvo las primeras imágenes del polo sur. Las fotografías publicadas por la ESA muestran un paisaje caótico, marcado por manchas de actividad magnética que los modelos habían predicho, pero que nunca antes se habían registrado de forma visual.
“Hoy revelamos las primeras imágenes jamás obtenidas del polo solar. Es la primera vez que la humanidad ha tenido una imagen de los polos del Sol. Es un logro maravilloso”, expresó Carole Mundell, directora científica de la ESA. Para la agencia europea, este paso abre una nueva etapa en la investigación heliográfica.
Con información de Infobae









