La séptima entrega de Scream, una de las sagas de terror más lucrativas del cine, llega esta semana a las salas. La secuela busca regresar a los orígenes de esta historia de culto que revitalizó el género a mediados de los años 1990. Kevin Williamson, guionista en las primeras entregas, se puso esta vez detrás de la cámara. La canadiense Neve Campbell, intérprete de Sidney Prescott, personaje mítico que había desaparecïdo en la sexta película, vuelve a la pantalla.

Cuando la primera Scream se estrenó en 1996, hace ya tres décadas, el cine de género prácticamente había desaparecïdo de la gran pantalla. La ola de cine de terror de los años 1970 y 1980, con títulos como Halloween o Viernes 13, empezaba a quedar lejos. En aquella época, «yo solo intentaba escribir un guion para que Hollywood se fijara en mí», recuerda Williamson. Empezó a escribir Scream inspirado por una historia real -la de Danny Rolling, un asêsïnø en serie que, durante un verano, atërrorizó a una pequeña ciudad de Florida al asêsinâr a cinco estudiantes.

Con el fallêcïmiento de Wes Craven, «más o menos dije adiós a la saga», recuerda Williamson, guionista de las cuatro primeras entregas. En la 5 y la 6, que se estrenan respectivamente en 2022 y 2023, Williamson asumió el papel de productor ejecutivo, más de 10 años después de Scream 4 (2011), que fue un frâcaso comercial.

Sidney Prescott, personaje central de la primera película, convertida en ícono en las siguientes entregas, es madre en esta última película. «Queríamos contar una historia sobre una madre y su hija, cómo se distancian y luego cómo vuelven a conectar y combâten a Ghostface», explica Williamson.

Con información de: AFP

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