Una investigación innovadora de la Universidad de l Cambridge, publicada en el International Journal of Social Robotics, descubrió que los robots humanoides pueden ser una herramienta valiosa para el bienestar emocional de los cuidadores no remunerados. El estudio pionero muestra que las conversaciones regulares con un robot ayudaron a los cuidadores a procesar sus emociones, reduciendo significativamente el estrés y la sensación de soledad.
El trabajo de cuidador, a menudo agotador y solitario, puede llevar a una desconexión de las propias necesidades emocionales. Ante la falta de redes de apoyo, los investigadores exploraron la robótica social como una solución complementaria. El estudio se centró en la interacción de cuidadores con un robot humanoide llamado Pepper durante cinco semanas, con dos sesiones por semana.
Los resultados fueron notables. A medida que las interacciones avanzaron, los participantes se sintieron más cómodos abriéndose y conversando por períodos más largos. Este proceso de autorrevelación ayudó a los cuidadores a reconectar con sus sentimientos, lo que llevó a una reducción del estrés y la soledad. También reportaron una mayor aceptación de su rol y una percepción más positiva de sus responsabilidades.
Este estudio representa un avance importante en la robótica asistencial, demostrando que su potencial va más allá de las tareas prácticas. La investigación de Cambridge sugiere que estos robots pueden fortalecer la resiliencia emocional y la capacidad de las personas para regular el estrés, ofreciendo una nueva vía de apoyo para quienes cuidan a sus seres queridos.
Con información de: Medios Internacionales









