El cardenal Ángel Sixto Rossi, de 66 años, es uno de los cuatro cardenales argentinos que el próximo miércoles por la tarde ingresará a la Capilla Sixtina para elegir al sucesor de Francisco.

Estarán con él otros tres compatriotas: los cardenales Víctor Manuel “Tucho” Fernández, exprefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe; Mario Poli, arzobispo emérito de Buenos Aires; y Vicente Bokalic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina.

Arzobispo de Córdoba y jesuita como el papa Francisco a quien conoció siendo muy joven, Rossi no oculta que está nervioso. “¡Qué calor! No entiendo cómo aguantan todas estas telas, en las ceremonias se me cae la mitra, se me cae una cosa, se me cae lo otro”, confiesa, riendo.

Además, se ha vuelto famoso por su graciosa frase “¿Papa yo? ¡Sí, papa frita!”, reconoce, mostrando una viñeta que surgió en las redes sociales con esa expresión, que guarda en su celular (que casi no utiliza).

A punto de elegir ahora a su sucesor, admitió que va a ser una elección compleja ya que “hay pensamientos distintos” entre los cardenales y que la posibilidad de una vuelta atrás existe. Aunque se mostró optimista y se auguró que “sea más fuerte el sentido común y la sensatez” entre los cardenales electores.

Con información de El Tiempo

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