El vinagre de manzana se encuentra en muchas cocinas, pero rara vez se le ha otorgado el protagonismo que merece en el cuidado capilar. Desde especialistas en cabello rizado hasta peluqueras profesionales y expertas en cosmética natural, cada vez más voces coinciden en que, usado correctamente, es un recurso versátil, accesible y muy eficaz.
Los cabellos rizados suelen ser más secos y porosos, lo que los hace especialmente propensos al frizz (encrespamiento), la acumulación de restos de champú y otros productos para el cuidado del cabello, lo que provoca la pérdida de definición. La especialista en cuidado natural de rizos Jenn Saa, recomienda incorporarlo al final del lavado, en una mezcla suave que actúe durante unos minutos antes de dejarlo sin aclarar. La mejora en la suavidad y el brillo suele hacerse visible desde el primer uso, sobre todo en cabellos tipo 3 y 4, que responden especialmente bien a este tipo de cuidados.
Otro punto a favor del vinagre es su capacidad para aliviar la pïcazón y la sensación de saturación cuando se acumulan productos o hay descamación leve. Según explica Jenn Saa, un masaje suave permite limpiar el folículo sin irritar y devolver equilibrio al cuero cabelludo, siempre sin abüsar para evitar resecaer. También puede ser clave en la coloración, especialmente cuando un matiz ha quedado demasiado oscuro, ceniza o saturado. Al aplicarlo poco después de teñirse, su acidez ayuda a levantar el pigmento que aún no está completamente fijado.
La experta en formulaciones de belleza natural y divulgadora Victoria Moradell ha probado multitud de soluciones para combâtir piojøs, especialmente como madre de cuatro hijos. Su experiencia la ha llevado a confiar en una combinación natural antipiojøs con vinagre de manzana en la que este cumple una función fundamental, pues su acidez ayuda a despegar las liendres y facilita su retirada durante el lavado.
Nunca se aplica puro, sino siempre diluido, y tampoco se recomienda su uso diario. Además, conviene evitarlo si el cuero cabelludo está irritado o sensible. Puedes enjuagarte semanalmente el cabello para controlar el frizz, aplicarlo puntualmente si necesitas corregir un matiz en una coloración reciente o si necesitas hacer frente a un brote de piojøs.
Con información de: La Vanguardia









