El presidente Nicolás Maduro calificó este domingo como un “momento de alegría nacional” la canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles, ceremonia que se llevó a cabo en la Ciudad del Vaticano y fue presidida por el papa León XIV. Desde la Casa Museo José Gregorio Hernández, en La Pastora, el mandatario expresó su orgullo por este acontecimiento histórico que, aseguró, “trasciende fronteras y refleja la espiritualidad de nuestro pueblo”.
Maduro destacó que José Gregorio Hernández siempre fue santo y que hoy su santidad es reconocida más allá de Venezuela, representando la fuerza espiritual de la nación. Subrayó también que Santa Carmen Rendiles simboliza la humildad, el amor y la entrega al prójimo, valores que, según él, son parte fundamental de la fe venezolana.
El presidente recordó su vínculo con la causa del “Médico de los Pobres”, que comenzó en 2013 durante su primer encuentro con el papa Francisco. Relató cómo llevó una pequeña figura de Hernández al Vaticano y, desde entonces, mantuvo correspondencia constante, logrando que el Pontífice se sensibilizara y se convirtiera en devoto del santo venezolano.
Maduro resaltó el legado de José Gregorio Hernández como “científico cristiano y ejemplo de servicio y compasión”, pionero de la medicina social en Venezuela. Destacó que su vida fue un ejemplo de fe en acción, ayudando y sanando a quienes más lo necesitaban, sin importar su condición social.
El Gobierno anunció que en los próximos días se realizarán en todo el país actos culturales, litúrgicos y musicales para honrar a los nuevos santos venezolanos. La ceremonia, la devoción popular y el reconocimiento internacional consolidan la identidad y el orgullo espiritual del pueblo de Venezuela.
Con información de: Globovisión









