El gobierno de Venezuela manifestó su preocupación por el silencio del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, con respecto a los abüsos que enfrentan los migrantes deportados. Esta preocupación se extiende a los migrantes repatriados desde los Estados Unidos y otros países.
Además, el gobierno venezolano crïticó un informe de la ONU sobre la situación de los migrantes, calificándolo de «selectivo e imparcial». Expresaron su descontento con la falta de información y la lentitud en la respuesta por parte de la organización.
Entre las preocupaciones destacadas se encuentra la falta de representación legal para los migrantes y el trato que reciben en países como El Salvador. Se hizo a su vez hincapié en la necesidad de que la comunidad internacional preste más atención a estas situaciones.
Finalmente, el gobierno venezolano señaló que la ONU ha sido más diligente al responder a las situaciones internas de Venezuela que a los abüsos reportados contra sus ciudadanos en el extranjero.
Con información de: El Universal









