El Gobierno de Venezuela presentó formalmente ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) un plan de estabilización macroeconómica que posiciona al petróleo y la minería como motores centrales para el financiamiento y la reactivación productiva del país. Durante la ponencia «Venezuela | Redux: From Crisis Management to Restoring», la delegación nacional explicó que la estrategia busca captar inversiones internacionales mediante esquemas de asociación estratégica para dinamizar el aparato industrial local y fortalecer las reservas del Estado.

La hoja de ruta contempla el incremento progresivo de la producción petrolera, la certificación de yacimientos minerales estratégicos como oro, bauxita y coltán, y el fortalecimiento del bolívar para reducir la inflación a dos dígitos, descartando categóricamente la dolarización oficial de la economía. El vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega, destacó en Bangkok que «la optimización de la industria petrolera y el aprovechamiento soberano de nuestros recursos minerales son la clave definitiva para la recaudación y el diseño de la Venezuela del futuro».

Asimismo, el plan establece un esquema de financiamiento destinado a expandir el sector industrial local y reducir la dependencia de las importaciones, condicionado a la flexibilización operativa y la comercialización segura de los recursos energéticos en los mercados globales. Como paso previo a una reestructuración histórica de la deuda externa estimada entre 150.000 y 200.000 millones de dólares, el Ejecutivo publicará próximamente un análisis de sostenibilidad de dicho compromiso financiero, cuyo proceso sufrió retrasos debido a los eventos sísmicos registrados a mediados de año.

Con esta propuesta presentada en las reuniones anuales de los organismos multilaterales, Venezuela busca abrir canales de cooperación financiera internacional y consolidar un marco de estabilización fiscal a corto y mediano plazo.

Foto cortesía Envato

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