El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ratificó de forma contundente la postura en materia migratoria de la administración del presidente Donald Trump, asegurando que toda persona que haya ingresado de manera irregular al territorio norteamericano se encuentra sujeta a deportación. El alto funcionario sugirió que el Gobierno estadounidense preferiría que quienes estén en esta situación «recojan sus maletas y regresen a casa por su cuenta», aunque advirtió que de lo contrario serán expulsados por la vía oficial.
Durante sus declaraciones, Vance recordó que la entrada indocumentada a EE. UU. constituye un delito y explicó la estrategia operativa que aplican los agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Ante la limitación de recursos, el funcionario detalló que las autoridades establecen prioridades de captura y expulsión, dando precedencia a delincuentes violentos sobre aquellos migrantes que no hayan incurrido en actos violentos, sin que esto signifique una flexibilización en las medidas generales.
Asimismo, el vicepresidente atribuyó el diseño de este plan de seguridad al secretario del DHS y a Stephen Miller, asesor de la Casa Blanca en materia de inmigración. En ese sentido, puntualizó que desde el inicio del mandato se consideró indispensable incrementar la presencia de funcionarios dedicados a ejecutar las órdenes de deportación en todo el país.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto Cortesía Shutterstock








