La vïuda del fundador de Apple, Laurene Powell Jobs, ha visto como en los últimos años su patrimonio se ha reducido en unos 5.000 millones de dólares, lo que supone la mitad de la herencia valorada en algo más de 10.000 millones de dólares que Steve Jobs le dejó. En el momento del fallecïmiento de Jobs este dejó a sus herederas la mayor parte de su patrimonio en forma de acciones de Apple y Disney (las cual obtuvo con motivo de la compra de Pixar). Esas acciones han ido aumentando su valor, lo que ha dado aún más dinero a su antigua pareja.
Pero esta caída de patrimonio no se debe a una mala gestión o a gastos fuera de lo normal, sino que Lauren está cumpliendo con el deseo de su difunto marido, devolver a la sociedad. «Si vivo lo suficiente, esa fortuna no me sobrevivirá. Era el deseo de Steve», dijo Powell Jobs en una entrevista, recalcando el interés del antiguo CEO de Apple porque su fortuna fuera dispuesta en causas globales. De ahí nació Emerson Collective, una firma de inversión de impacto, filantropía y defensa centrada en la justicia medioambiental, la salud, la inmigración y la educación.
Se supone que Powell Jobs ha estado vendiendo el 10% de sus acciones de Disney anualmente desde el fallecïmiento de su marido. A través de este y otro fondo se calcula que ya ha realizado donaciones benéficas por valor de más de 2.000 millones de dólares. Además, de que en 2021 a través de otra fundación llamada la Waverley Street Foundation se comprometió a donar 3.500 millones de dólares en una década a organizaciones que abordan el cambio climático mediante soluciones innovadoras.
Con información de: La Nación









