La economía alemana sufrirá una nueva leve contracción en el cuarto trimestre, vaticinó el lunes el banco central del país, en un momento en que un sondeo muestra que la confianza del sector empresarial ha disminuido inesperadamente.
La mayor economía de Europa se contrajo en 0,1% en el tercer trimestre tras crecer por esa misma cifra en el período anterior, según cifras oficiales.
El Bundesbank indicó en su informe mensual que “el producto interno bruto real probablemente disminuirá levemente otra vez en el cuarto trimestre de 2023” debido al débil desempeño de la industria y la construcción.
Por lo general se considera que dos períodos consecutivos de contratación constituyen una recesión económica, aunque la comisión que declara recesiones en la eurozona utiliza una base de datos más amplia, incluyendo cifras de desempleo.
Alemania es la única economía grande que se contraerá este año, según el Fondo Monetario Internacional, que prevé una contracción del 0,5%. El gobierno alemán ha vaticinado una contracción del 0,4%.
La economía se ha aletargado debido a los altos precios energéticos, la debilidad económica global y los aumentos de las tasas de interés, aplicadas para combatir la inflación. A eso recientemente se le ha sumado una crisis presupuestaria que obligó al gobierno a elaborar una serie de medidas para recortar subsidios y gastos a fin de cumplir con los estrictos estándares nacionales para limitación de deuda.
Alemania además ha encarado otros problemas, como un envejecimiento demográfico, la renuencia a usar tecnología digital en el gobierno y empresas, una burocracia excesiva que desanima la creación de empresas y los proyectos de construcción pública, y una escasez de mano de obra cualificada.
También el lunes, el Instituto Ifo informó que su índice de confianza empresarial bajó de 87,2 puntos en noviembre a 86,4 este mes, cuando los economistas vaticinaban un nivel aumentado a 87,7.
Con información de Unión Tribune









