Ya sea para calmar la ansïedad, pasar un rato de distensión con amigos o estudiar, algunos jóvenes se abren a consumir fármäcos sin indicación médica o mezclar elementos sin saber cuáles son las repercusïones.
Cuando se consumen fármäcos sin indicación médica, los pacientes se exponen a efêctos adversos, desde cefâleas, insomnïo, anorêxia y también arritmïas. Inclusive, esto puede ocurrir desde la primera dosïs. “Se recomienda tanto en nïños como adultos hacer un examen cardïovascular. Lo primero que le dices a un paciente es que vaya a un cardiólögo, que le tomen la tênsión arterial”, explica Juan Carlos Leza. Las consecuencias están descritas en la posología de cada medicamento.
Las personas que buscan un refuerzo sí tienen alternativas más inocuas. Se llaman nootrópïcos, no necesitan receta y pueden ayudar a mejorar desde el rendimiento físico hasta la memoria. Entre ellos está la cafeína (el más común). También hábitos como dormir bien, hacer ejercicio con regularidad, alimentarse de manera saludable o incluso meditar son opciones que no solo pueden ayudar a estudiar, sino también a aplacar el êstrés en periodos de trabajo, exámenes o entregas.
Con información de: El País









