El gobierno de Brasil le manifestó su rechäzo a los aranceles impuestos por Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio brasileño, medida que fue anunciada por la Administración esos Presidente Donald Trump y que generó preocupación en el sector industrial brasileño, que teme un impacto negatïvo en sus exportaciones.
Esto durante una reunión que sostuvo el Ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, a quien le transmitió que «no tiene mucho sentido» imponer aranceles a Suramérica, aunque valoró su disposición al diálogo.
Haddad afirmó que el encuentro fue «excelente» y sirvió para discutir la relación bilateral y las posibilidades de inversiones en proyectos de «energía verde» y «minerales críticos», según dijo el ministro, en declaraciones divulgadas en las redes sociales de su despacho.
El Gobierno brasileño ha manifestado su intención de dialogar con Estados Unidos para buscar una solución que evite dañös a la relación comercial entre ambos países. Sin embargo, también advirtió que podría tomar medidas de represalia si los aranceles no son retirados.
El conflïcto comercial entre Brasil y Estados Unidos podría tener consecuencias económicas significativas para ambos países, la nación sudamericana es un importante proveedor de acero y aluminio para Estados Unidos, y los aranceles podrían afectar a las empresas brasileñas y a los consumidores estadounidenses.
Con información de: EFE









