La Comisión Europea propuso una enmienda que exige que todos los barcos, incluso los que transitan sin atracar, proporcionen prueba de seguro, una medida que tiene como objetivo mejorar la seguridad, proteger el medio ambiente y alinear las regulaciones de la UE con los estándares globales en medio de la creciente preocupación por la carga peligrosa y la inestabilidad geopolítica.
Esta acción responde a un número creciente de buques sancionados, muchos de los cuales carecen de seguro confirmado. Los datos indican que más de 800 barcos sancionados no están asegurados, con una edad promedio que supera significativamente el promedio mundial, lo que aumenta los temores de posibles desastres ambientales.
Varias naciones europeas ya han implementado medidas para abordar estas preocupaciones. Dinamarca lleva a cabo rigurosos controles del estado del puerto en los petroleros considerados de alto riesgo, mientras que la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF), liderada por el Reino Unido, emplea sistemas avanzados para rastrear posibles amenazas a la infraestructura submarina y monitorear buques sospechosos.
Además, la operación naval Nordic Warden utiliza inteligencia artificial para evaluar datos, incluida la información del Sistema de Identificación Automática (AIS), para determinar el riesgo que representan los barcos que ingresan a zonas específicas.
En un acontecimiento relacionado, las autoridades de Estonia detuvieron recientemente a un petrolero por enarbolar una bandera falsa, lo que marca una acción significativa contra la «flota fantasma» en la región del Báltico.
Con información de: EuroNews









