Pocos neceseres no tienen un corrector de ojeras como uno de sus principales cosméticos. Y es que, para algunos, este producto de maquillaje sus imprescindibles. Corrigen, disimulan, iluminan y hasta son capaces de levantar el rostro. Todo eso, sí, pero si sabes cómo aplicártelo, porque de lo contrario, se puede convertir en tu peor enemigo.
Beatriz Bena, maquilladora experta explica que se trata de un error de maquillaje muy común, especialmente en personas con pieles maduras o secas. Pero puede afectar a cualquiera que no esté aplicando el corrector correctamente. Y lo cierto es que no se trata solo del producto que uses, sino de cómo lo aplicas.
Beatriz aconseja usar una pequeña cantidad de corrector únicamente sobre la zona oscura, justo donde lo necesitas. “Aplica el corrector, un poquito, únicamente donde tengas la oscuridad y déjalo unos segundos”, recomienda.
Aquí viene el truco maestro. Antes de difuminar el corrector, sin difuminarlo aún, te aplicas fijador de maquillaje”, explica. El fijador actúa como una especie de “sellador previo”, ayudando a que el corrector se mantenga en su sitio y no migre hacia los pliegues. Ahora sí, toca difuminar. Pero en lugar de usar directamente una esponja húmeda (como muchos aconsejan), Beatriz Bena utiliza una brocha de pelo suelto para extender suavemente el producto desde el punto de aplicación hacia el resto de la ojera. «Con una brocha de pelo suelto, vamos a poner el corrector en su sitio», detalla.
Una vez has difuminado el corrector con brocha, Beatriz recomienda usar una esponja seca (no húmeda) y pasarla a toquecitos por la zona. Esto ayuda a eliminar el exceso de producto y a sellarlo aún más. El resultado: una mirada más fresca, joven y natural, sin necesidad de retoques constantes.
Con información de: ABC









