El buen tiempo no solo trae sol y calor, también marca el regreso de algunos de los inquilinos más indeseados. Hômigas, cucarâchas y otros insectos aprovechan cualquier rendija para invadir cocinas, baños y zonas húmedas del hogar, convirtiéndose en una molestia habitual en esta época del año.Cada vez son más quienes buscan soluciones caseras, fáciles y seguras. El papel de aluminio, aparte de ser útil en la cocina, se ha convertido en un aliado contra las plagas del hogar. Este truco combina la capacidad del papel para encapsular mezclas con su superficie reflectante.
El brillo puede resultar incómodo para ciertos insectos, pero su verdadero poder radica en lo que contiene en su interior. El remedio consiste en preparar una mezcla que combina azúcar, pasta de dientes mentolada y ralladura de limón. El azúcar actúa como cebo atrayente, mientras que el mentol y el limoneno, compuestos presentes en la pasta y el limón, funcionan como potentes repelentes naturales. Juntos, crean un entorno contradictorio para los insectos: lo que empieza atrayéndolos termina por alejarlos rápidamente.
3 cucharadas de azúcar blanco. 1 cucharada de pasta de dientes con mentol. Ralladura de un limón. Trozos de papel de aluminio. Mezcla en un bol el azúcar, la pasta de dientes y la ralladura hasta formar una masa homogénea. Coloca una cucharada de esta mezcla sobre cada trozo de papel de aluminio. Forma pequeñas bolas envolviendo la pasta con el papel. Con un alfiler o un palillo, haz varios agujeros en la superficie para que se liberen los aromas.
Sustituye las bolas cada 4 o 5 días, ya que el aroma pierde intensidad con el tiempo. Utiliza varias bolas en diferentes zonas si notas presencia de insectos en varios puntos del hogar. Refuerza el efecto del truco con otras soluciones naturales, como plantas aromáticas (albahaca, lavanda o citronela).
Con información de: El Confidencial









