El Gobierno chino hizo un llamado enérgico a Washington para «dejar de interferir en los asuntos internos de otros países». Esta declaración surge luego de que la embajada estadounidense en Panamá manifestara su intención de reemplazar 13 equipos de telecomunicaciones de la empresa china Huawei en la nación centroamericana.
El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, afirmó en una rueda de prensa que «Estados Unidos lleva mucho tiempo realizando vigilancia y ciberâtaquës en América Latina y el Caribe, lo cual ha tenido un impacto negâtivo en el hemisferio occidental y ha generado inseguridad en los países del continente americano».
Guo enfatizó que «China siempre ha apoyado a los países de América Latina y el Caribe, incluyendo a Panamá, se ha adherido a la independencia y se ha opuesto a la hegemonía, la intimidación y la injerencia extranjera».
El portavoz añadió que «China nunca ha buscado esferas de influencia ni se ha involucrado en competencias geopolíticas, ni coaccionará a otros países para que tomen partido», aseverando que la región latinoamericana «no es el patio trasero de nadie».
Guo instó a Washington a «dejar de politizar los asuntos económicos, comerciales y tecnológicos, dejar de interferir en los asuntos internos de otros países y socavar su soberanía e independencia».
Por su parte, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, exigió a EE. UU. el pasado jueves respeto y que se abstenga de arrastrar al país centroamericano al «conflicto geopolítico» que el Gobierno estadounidense mantiene con China.
Esta reacción se produjo después de que la Embajada de EE. UU. anunciara el miércoles que reemplazaría los equipos de Huawei en Panamá «por tecnología segura estadounidense», como parte de una campaña para «contrarrestar la maligna influencia de China» en el continente.
El Ministerio de Seguridad Pública panameño explicó que el cambio de equipos de Huawei se debe a una incompatibilidad tecnológica en el marco de un acuerdo con el Gobierno estadounidense para reactivar un programa de seguridad pública iniciado en 2017.
En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con recuperar el Canal de Panamá, construido y operado por EE. UU. hasta su traspaso al Estado panameño hace 25 años, bajo la premisa de una supuesta injerencia china, algo que el país centroamericano ha desmentido rotundamente.









