El primer gran incendio forestal del año en Cataluña, registrado en la zona de Coscó, en el municipio de Torrefeta i Florejacs (Lérida), ha dejado dos víctimas mortâles. Se trata de dos trabajadores de una granja de Oliola, de 32 y 45 años, que intentaron huir en coche del avance de las llamas. El vehículo quedó atrapado en el terreno y ambos continuaron a pie, pero fueron alcanzados por el fuêgo.
Los cuerpos fueron hallados por los Bomberos durante la inspección del perímetro afectado, cerca de una ribera. Se encontraban a unos 150 metros del coche, parcialmente cubiertos por piedras, con las que se cree intentaron protegerse. Los servicios de extinción de incêndios han definido el incêndio como uno de sexta generación (violênto y con posibilidad de modificar la meteorología del lugar donde está quemando).
El incendio, que ha afectado a más de 6.500 hectáreas, aunque no todas completamente calcinadas, comenzó sobre las 17:00 del lunes y se avivó gracias a los vientos de hasta 125 kilómetros por hora. Las llamas fueron estabilizadas el mismo el lunes a las 22:37.
La climatología provocó un pirocúmulo (un tipo de nube cumuliforme que se producen por fuego o actividad volcánica). Los equipos de extinción han trabajado durante la noche con una treintena de dotaciones para evitar rebrotes, apoyados por agricultores de la zona. El fuego ha dañado varias edificaciones: una masía y dos cobertizos en Renan, un pajar y dos granjas en Cabanabona, otra granja en Granollers y una edificación en Vilamajor.
Además, un bombero resultó herido durante las tareas de extinción al recibir el impacto de una teja de un pajar. Fue atendido en el Hospital Arnau de Vilanova y recibió el alta al día siguiente. La principal hipótesis sobre el origen del fuêgo apunta al uso de maquinaria agrícola. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha desplazado este miércoles a la zona y ha suspendido su agenda para seguir de cerca la evolución del incendio.
Con información de: Medios Internacionales









