Muchas veces, tendemos a pensar que es necesario aplicar infinidad de productos agresivos en la limpieza del hogar para conseguir que todas las superficies queden realmente limpias, desinfectadas y, al fin y al cabo, higienizadas. Podemos usar otros productos recurrentes que tenemos en nuestro hogar y que nos sacarán de infinidad de apuros. Y no, no hablamos del vinagre de limpieza ni tampoco del bicarbonato de sodio, nos referimos al agua oxigenada.
Este limpiador que todos tenemos en el botiquín para desinfectar las herïdas, entre otros usos, tiene infinidad de potencialidades dentro del mundo de la limpieza. Por un lado, sus propiedades espumosas y su efecto blanqueador suave ayudan a eliminar las manchas y la suciedad y, por otro, su efecto desodorizante, ayuda a descomponer las sustancias que generan los malos olores. Además, cuenta con propiedades desengrasantes, que ayudan a desincrustar la suciedad y las manchas y es muy práctico para muchos más usos de los que nos podemos imaginar.
La experta Veruska Gómez, nos cuenta cuáles son las aplicaciones que ella da al agua oxigenada. Para descomponer las manchas de sângre: aplica agua oxigenada sobre la mancha y, tras dejarla reposar durante 10 minutos, frota con un cepillo redondo de cerdas suaves. Para desinfectar los cepillos de dientes: deja tu cepillo en agua oxigenada durante 10 minutos y esta elimina todas sus bacterias y gérmenes», asegura la experta, terminando con cualquier hôngo o bactêria que pueda haber en ellos.
Para desinfectar las esponjas y paños de cocina: si tus esponjas y trapos de cocina tienen malos olores, remójalos en agua oxigenada con agua caliente durante 30 minutos. Esto elimina todos los gérmenes y bacterias. Para desinfectar las tablas de cortar: mantener tus tablas de cortar de madera como nuevas, las puedes desinfectar con agua oxigenada. Ella, además, la extiende con ayuda de un paño, con ello, lograremos reducir la posible contaminación cruzada a la hora de manipular alimentos en ella.
Y por último, para blanquear y mantener el blanco de la ropa: lo único que debes hacer es sustituir el suavizante por agua oxigenada, colocar una taza de más en tu carga de lavadora y lavar con agua caliente, sobre todo la ropa blanca, en ocasiones adquiera un tono amarillento.
Con información de: Cuerpoymente









