En la lista de razones para terminar una relación, es necesario incluir unos cuantos malos comportamientos que, aunque no parecen tan graves al principio, pueden convertirse en problemas muy grandes, y en causas de ëstrés y ansiedäd.

Hay ciertos comportamientos que realmente no ayudan y que pueden afectar la salud mental y el bienestar general de las personas involucradas. Algunos comportamientos pueden cambiar y ser corregidos, pero hay otros que son señales de cosas más graves (como una personalidad narcisista), y eso son Red Flags que indican que la mejor opción puede ser terminar con esa relación.

El Gaslighting es de los comportamientos más tóxicos que pueden darse en una relación, ya que llevan a que las personas cuestionen lo que sienten, lo que les pasa y lo que están viviendo, y a que dejen de confiar en sus instintos. Por su parte, el Stonewalling se refiere a cerrarse en medio de las discusiones, aplicar la ley del hielo y abandonar la conversación sin buscar una solución. Y las mentiras son parte de estos dos comportamientos y destruyen la confianza.

Cuando una persona busca manipular a la otra y controlar en exceso (incluyendo su comportamiento, lo que usa, las personas con las que puede relacionarse y más), la vida se vuelve difícil para la otra persona, ya que pierde la posibilidad de ser ella misma y de expresarse o comportarse a su manera.

Esto puede ser un indicador de que lo que se busca a través de la relación es poder, y de que no hay una dinámica balanceada. Esto puede empezar de manera sutil, pero aumenta con el tiempo y se vuelve más y más dañino. Y luego está el lovebombing, donde una persona te llena de regalos, de cumplidos y de atención, pero como parte de la misma estrategia de manipulación.

Las faltas de respeto, las burlas y las humillaciones (tanto en privado como en público) son comportamientos que buscan dañar, destruir y afectar a la otra persona, y realmente no se enfocan en encontrar soluciones, en abrir la comunicación o en escuchar y permitir que todos presenten sus puntos de vista. Esto puede ser también una forma de abuso y no se debe aceptar bajo ninguna circunstancia.

La infidelidad no solo se refiere al sexo o a tener una relación secreta, puede incluir cualquier comportamiento que rompa los acuerdos establecidos en la relación y que destruya la confianza. Hay casos en los que se puede superar una infidelidad y la relación puede avanzar, pero hay otros en los que no es posible, en especial cuando es constante o cuando no hay intenciones de parar.

Con información de GQ

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