Miles de fieles se congregaron en la Basílica de San Pedro para presenciar un hecho sin precedentes: La canonización de Carlo Acutis, el primer santo millennial de la Iglesia Católica. La ceremonia, presidida por el Papa Leo XIV el 7 de septiembre de 2025, marcó un hito para la comunidad católica global y para la juventud creyente, al elevar a los altares a un joven británico-italiano fallecido en 2006.
Tras la proclamación, la figura de Acutis se convirtió en centro de devoción y debate, con su cuerpo expuesto en Asís y la distribución de reliquias que han despertado fervor y controversia.
El Papa Leon XIV, en su primera ceremonia de canonización, reconoció la santidad de un adolescente que fallËció a los 15 años por leucemi@ y subrayó el impacto de su vida en la era digital. Asimismo, destacó la relevancia de Acutis para las nuevas generaciones. El evento atrajo a peregrinos de todo el mundo, quienes viajaron a Asís para venerar sus restos y participar en los actos litúrgicos organizados en su honor.
El impactante destino de su corazón
El cuerpo de Acutis se exhibe actualmente en una tumba de cristal en el Santuario de la Expoliación de Asís. Para preservar su imagen, se le colocó una máscara de silicona que cubre el rostro y una capa de cera sobre las manos, una práctica común en Europa, especialmente en Italia, para la exposición de santos.
Uno de los pasos más impactantes del proceso es que su corazón fue extraído y depositado en un relicario dorado en la cercana Catedral de San Rufino.
La decisión de extraer y preservar el corazón de Acutis responde a una antigua costumbre de la Iglesia Católica de custodiar, como reliquias, partes del cuerpo de los santos. En este caso, el corazón simboliza el centro espiritual y afectivo del joven, cuya vida estuvo marcada por la oración, la eucaristía y el deseo de servir a los demás.
La reliquia ha sido situada en un lugar destacado para facilitar la veneración pública. Allí, fieles y peregrinos pueden acercarse a orar y rendir homenaje al santo, un fenómeno que ha incrementado notablemente las visitas al templo desde la canonización.
Otros fragmentos, como mechones de cabello y partes de órganos, se han conservado como reliquias de primera clase, siguiendo la tradición católica.
Con información de: Agencias









