La misión Artemis II, considerada un paso clave en el regreso de la humanidad a la Luna, vuelve a estar en el centro del debate tras conocerse una estimación sobre su huella ambiental. Según un análisis citado recientemente, el operativo habría generado más de 2.000 toneladas de CO2 equivalente incluso antes del lanzamiento.
El cálculo sitúa las emisiones entre 2.154 y 2.343 toneladas de dióxido de carbono equivalente, cifra asociada principalmente a la producción del combustible, la logística terrestre y los procesos industriales vinculados al despegue.
Aunque el cohete utilizó hidrógeno líquido y oxígeno líquido, cuya combustión directa no libera CO2, especialistas advierten que la fabricación y cadena de suministro de estos recursos todavía generan impactos ambientales significativos.
Artemis II marcó el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo y representó un hito tecnológico para la NASA. Sin embargo, el dato sobre emisiones revive la discusión sobre cómo equilibrar exploración espacial y sostenibilidad climática.
El futuro del programa Artemis podría depender no solo de sus avances científicos, sino también de su capacidad para desarrollar tecnologías más limpias y reducir la huella ecológica de las próximas misiones tripuladas.
Con información de: OKDiario









