El gobierno de Suecia defiende un renovado enfoque en los libros, el papel y los bolígrafos físicos en las aulas, con el objetivo de revertir la caída de los niveles de alfabetización. Sin embargo, redoblar la apuesta por las herramientas analógicas ha generado críticas desde las empresas tecnológicas, educadores e informáticos, quienes argumentan que podría afectar las perspectivas laborales de los alumnos e incluso dañar la economía de la nación nórdica.

En un instituto en Nacka, a las afueras de Estocolmo, estudiantes del último año sacan sus portátiles de mochilas y bolsos de mano, junto con objetos que usaban menos hace unos años. «Ahora vuelvo a casa del colegio con libros y papeles nuevos a menudo», comenta Sophie, de 18 años. Dice que una profesora «ha empezado a imprimir todos los textos que usamos durante la clase», mientras que una plataforma digital de aprendizaje en las lecciones de matemáticas ha sido sustituida por la enseñanza solo en libros de texto.

El gobierno ha utilizado frecuentemente el eslogan «från skärm till pärm», que suena pegadizo en sueco y se traduce como: «De la pantalla a la carpeta». Sostiene que las clases sin pantallas crean mejores condiciones para que los nïños se concentren y desarrollen sus habilidades de escritura y lectura. Desde 2025, las escuelas infantiles ya no están obligadas a usar herramientas digitales y las tabletas no se entregan a nïños mënores de dos años.

Este año entrará en vigor una prøhibición de teléfonos móviles en las escuelas, incluso para uso educativo. A las escuelas ya se les han asignado más de US$200 millones de dólares en subvenciones para invertir en libros de texto y guías para profesores. Un nuevo plan de estudios diseñado para reforzar el aprendizaje basado en libros de texto está previsto para 2028.

También señala un creciente cuerpo de investigaciones internacionales que sugiere que leer textos en dispositivos digitales puede dificultar que los nïños procesen la información y que el uso intensivo de pantallas puede incluso afêctar el desarrollo cerebral de los alumnos más jóvenes. El gobierno espera que el regreso a métodos de enseñanza más tradicionales ayude a mejorar la posición de Suecia en el ranking de Pisa, el referente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en materias educativas básicas.

Con información de: Medios Internacionales

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