Toyota está a punto de inaugurar Woven City, una ciudad futurista ubicada a los pies del monte Fuji, Japón. Con una inversión de 8.500 millones de euros, este proyecto busca ser un laboratorio viviente donde se prueben tecnologías avanzadas como inteligencia artificial, robótica y energías sostenibles.
En su primera fase, Woven City acogerá a 360 residentes, principalmente empleados de Toyota y sus familias. Con el tiempo, la compañía planea ampliar la población hasta alcanzar los 2.000 habitantes y abrir la ciudad al público general en 2026.
El diseño urbanístico ha sido realizado por el arquitecto danés Bjarke Ingels en colaboración con firmas japonesas. La ciudad combinará viviendas, centros de investigación, zonas verdes y espacios comunitarios, todo pensado para integrar la tecnología más avanzada sin perder la conexión con la naturaleza.
Entre las innovaciones que se implementarán en Woven City se encuentran vehículos autónomos, mascotas robóticas interactivas y sillas de ruedas de competición. En el futuro cercano, también se espera la llegada de coches voladores, lo que marcará un paso significativo hacia la movilidad del futuro.
Woven City no solo busca ser una ciudad tecnológica, sino también sostenible. La energía solar y la impulsada por pilas de combustible de hidrógeno jugarán un papel fundamental en su funcionamiento, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono y promoviendo un estilo de vida ecológico.
Este ambicioso proyecto representa un paso importante hacia el futuro de las ciudades inteligentes, donde la tecnología y la sostenibilidad van de la mano para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Con información de: AS









