El presidente, Nicolás Maduro, envió una carta a Donald Trump en la que lo invita a reabrir un canal de comunicación bilateral sin intermediarios, apelando a la figura de Richard Grenell como enlace. El documento recalca que noticias falsâs han distorsiønado la relación entre Caracas y Washington y que la única vía para resolver diferencias es la conversación abierta.
En el escrito, Maduro niega categóricamente los señalamientos que asocian a altos funcionarios venezolanos con el närcøtráficø, a los que tildó de “fabricaciones” diseñadas para justificar escenarios de confrøntación en la región.
El mandatario asegura que informes de la ONU y otras instancias multilaterales ubican a Venezuela como un territorio sin cultivos ilícitos y con un rol secundario en el tráfico internacional de estupëfâcięntës. Según los datos que incluyó, casi nueve de cada diez cargamentos de cocaína colombiana viajan por el Pacífico rumbo a Estados Unidos y Europa, mientras que solo un porcentaje reducido intenta cruzar suelo venezolano, donde, sostuvo la mayoría es decomisada.
De acuerdo con las cifras presentadas, en lo que va de 2025 las autoridades venezolanas han destruïdo más de 400 aeronaves vinculadas al närcøtráficø.
Maduro advierte que las acüsaciønes buscan instalar un escenario de guęrrä en el Caribe, con consecuencias que afectarían a todo el continente. Al mismo tiempo, valoró la política de Trump de reducir cønflictös en otras zonas del mundo y lo exhortó a proteger a América Latina y el Caribe como un espacio libre de confrontâciones.
“Presidente Trump, la paz del hemisferio debe preservarse con entendimiento y respeto mutuo”, señala uno de los párrafos finales de la carta.
Como parte de su argumentación, el presidente anexó mapas del Informe Mundial sobre Drøgâs, en los que, según él, se evidencia que el peso de Venezuela en las rutas del narcotráfico es mínimo frente al papel que desempeña Colombia como mayor productor de cocaína en la región.





Con información de: Globovisión









