El embajador de EE.UU. en el país centroamericano Kevin Marino, en una entrevista, catalogó de «malïgna» la presencia de la nación asiática en Panamá, por lo que la Embajada de China emitió un comunicado «para poner las cosas en su justa perspectiva».
En ese texto, el portavoz de la Embajada china en Panamá consideró que los dichos de Marino «no tienen mínimos fundamentos fácticos y bases científicas», tras recalcar que «las mentiras no pueden cubrir la verdad» porque «denigrar a otros no mejora la propia imagen». «Las amênâzas solo dejan al descubierto la prepotencïa y la hipøcresía», sentencïa.
Pekín acusa a Washington de «utilizar visas como ârmä para amênazar a funcionarios gubernamentales y diputados de Panamá en sus intercambios con China». «China tiene amigos en todo el mundo, y los amigos verdaderos no se dejan intimidar. Mientras Mickey Mouse les cierra las puertas, el oso panda les abre los brazos», dice el escrito.
Marino ha amënazado con retirar el visado a los panameños que hagan negocios con empresas chinas porque, bajo su punto de vista, «una visa es un privilegio, no un derecho». Por otra parte, el portavoz chino expresó que «cada vez es más criticado y rechazado» el intento de Washington «de socavar las relaciones de la nación asiática con los países de la región» y de privarlos de su autonomía en política exterior, con la finalidad de servir a sus propios «intereses geopolíticos».
«Los proyectos desarrollados por empresas chinas en Panamá y otros países de América Latina y el Caribe han hecho importantes contribuciones al desarrollo económico y social a nivel local», refiere el documento. Para la Embajada de China en Panamá, las aseveraciones de Marino «cuestionan la capacidad de juicio de los países de la región y se burlan de la inteligencia de sus pueblos».
Con información de: Medios Internacionales









