Muchos dueños de gatos se preguntan por qué sus mascotas insisten en dormir sobre el pecho, las piernas o incluso la cabeza de las personas, y la ciencia ya tiene varias respuestas para este comportamiento tan común entre los felinos domésticos.
Especialistas señalan que los gatos buscan principalmente calor, seguridad y conexión emocional cuando se acuestan sobre sus dueños. El cuerpo humano representa para ellos un espacio cómodo y cálido donde pueden descansar sintiéndose protegidos.
Investigaciones citadas por expertos indican además que el contacto físico entre humanos y gatos favorece la liberación de oxitocina, conocida popularmente como la “hormona del amor”, relacionada con el bienestar emocional y la reducción del estrés.
Veterinarios también explican que los felinos conservan comportamientos heredados de sus ancestros salvajes, por lo que dormir sobre una persona les permite mantenerse alerta mientras descansan y, al mismo tiempo, sentir mayor control sobre el entorno.
Otro factor importante es el olor y los sonidos corporales. Para muchos gatos, escuchar la respiración o los latidos de su dueño genera tranquilidad y refuerza el vínculo afectivo, especialmente en animales muy apegados a sus humanos.
Además, algunos especialistas consideran que este comportamiento también funciona como una forma de marcar territorio, ya que al dormir sobre las personas los gatos dejan su olor y refuerzan su sentido de pertenencia dentro del hogar.
Con información de: Ambito









