Es una de las verduras más completas y saludables que existen, reconocida por su gran aporte de vitaminas A, B6, C, K y ácido fólico. Su consümo regular contribuye a mejorar la digestión, proteger la vista y mantener el peso bajo control, gracias a su bajo contenido calórico y su alto nivel de fibra. Además, diversos estudios han confirmado que ayuda a regular la presión arterial y potencia el rendimiento físico, debido a los nitratos naturales que contiene y que favorecen la circulación.
Incorporar remolacha en la dieta habitual ayuda a mejorar la salud intestinal y a mantener un microbioma equilibrado, previniendo problemas digestivos como el estreñimiento. Entre sus nutrientes destacan el folato, el manganeso, el potasio y la vitamina C, esenciales para el correcto funcionamiento del organismo. Además de sus beneficios digestivos, la remolacha tiene un efecto positivo sobre la salud ocular, gracias a los carotenoides como la luteína y la zeaxantina, que actúan como antioxidantes naturales.
Estos compuestos ayudan a proteger los ojos del daño oxidativo y reducen el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad, como la degeneración macular. Su combinación de nutrientes, junto con su bajo aporte calórico, la convierte en una excelente opción para quienes buscan alimentarse de forma equilibrada y mantener un peso adecuado sin renunciar a comidas sabrosas y nutritivas.
También señala su importancia durante el embarazo, por su contenido en hierro y ácido fólico, fundamentales para el desarrollo del fęto y la formación de glóbulos rojos. Por todo ello, la remolacha se consolida como una verdura esencial para el bienestar físico, tanto en la práctica deportiva como en la salud cotidiana.
Con información de: Mayo Clinic









