Un descubrimiento reciente en el océano Ártico ha captado la atención de la comunidad científica: investigadores han identificado a un tiburón de Groenlandia cuya edad estimada alcanza aproximadamente 399 años, lo que lo posiciona como uno de los vertebrados más longevos jamás registrados.
El hallazgo se basa en una investigación que analizó 28 ejemplares de esta especie capturados de forma incidental por pescadores. A partir de técnicas avanzadas de datación por radiocarbono aplicadas a tejidos como las lentes oculares que no cambian desde el nacimiento del animal, los científicos calcularon la edad del tiburón más antiguo entre los muestreados.
Los tiburones de Groenlandia (Somniosus microcephalus) habitan en aguas profundas y frías del Atlántico Norte y el Ártico, donde su crecimiento es extremadamente lento. Esta característica, junto con un metabolismo muy bajo y un entorno estable, contribuye a que puedan vivir cientos de años antes de alcanzar la madurez o morir, según estudios previos.
Este impresionante hallazgo no solo redefine lo que se conoce sobre la longevidad de los vertebrados, sino que también ofrece pistas sobre cómo algunas criaturas marinas logran mantener funciones biológicas complejas durante siglos, desafiando las expectativas sobre envejecimiento y biología animal.
A pesar de que aún existen amplios márgenes de incertidumbre en la estimación exacta de su edad, el tiburón descubierto representa un testimonio excepcional de la diversidad y resistencia de la vida en los océanos profundos, recordando que los misterios del mar aún tienen mucho por revelar.
Con información de: TN









