Las autoridades de Pekín anunciaron un endurecimiento drástico en la regulación de vehículos aéreos no tripulados, estableciendo un marco legal que restringe severamente su presencia en la capital. Bajo esta nueva normativa, quedará terminantemente prohibida la venta, el transporte y la entrada de drones en la jurisdicción municipal, salvo en casos excepcionales que cuenten con una autorización específica.
El reglamento, recientemente aprobado por las autoridades municipales, entrará en vigor el próximo 1 de mayo. Con esta actualización legislativa, Pekín amplía el control que ya ejercía sobre estos dispositivos, cerrando brechas legales que permitían su circulación. La normativa no solo afecta a los usuarios recreativos, sino que impone una vigilancia más estrecha sobre toda la cadena de suministro y logística, convirtiendo a la capital en una zona de acceso restringido para la tecnología de vuelo autónomo o remoto.
A pesar de la rigurosidad de la medida, el texto legal contempla «contadas excepciones» que serán evaluadas bajo criterios estrictos por los organismos de seguridad competentes. Estas salvedades suelen estar vinculadas a labores de seguridad pública, monitoreo científico o eventos oficiales debidamente registrados. Con este paso, China refuerza su política de «cero riêsgos» en áreas metropolitanas críticäs, marcando un precedente en la gestión del espacio aéreo urbano frente al auge global de los drones.
Con información de: Medios Internacionales
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