La entrada masiva de la Generación Z al mercado laboral ya está transformando la forma en que trabajan las empresas en todo el mundo, incluido México. Este grupo, integrado por personas nacidas entre 1997 y 2012, creció en un entorno digital y hoy comienza a ocupar un lugar central en las organizaciones. De acuerdo con la firma Forrester Research, junto con los millennials representarán cerca del 74% de la füerza laboral global en 2030.
El 18% de los jefes ha considerado renunciar por el ëstrés asociado a dirigir a empleados jóvenes. Estos datos, junto con cifras del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), permiten entender mejor un fenómeno que ya impacta también en el entorno laboral.
La Generación Z no solo representa una nueva fuerza de trabajo, sino un cambio en la forma de entender el empleo. Son nativos digitales, acostumbrados a la inmediatez, la conectividad constante y el acceso rápido a la información. Esto implica nuevas expectativas: buscan flexibilidad, equilibrio entre vida personal y trabajo, y entornos donde se priorice el bienestar emocional. A diferencia de generaciones anteriores, no colocan el salario como único factor decisivo, sino que valoran también el ambiente laboral y el propósito del empleo.
Entre las razones más mencionadas destacan: Uso frecuente del teléfono durante la jornada laboral. Percepción de falta de iniciativa. Dificultades para mantener la concentración. Diferencias en la ética de trabajo. La transformación del entorno laboral ya está en marcha. No se trata solo de que los jóvenes se adapten a las empresas, sino de que las organizaciones también evolucionen.
Con información de: El Imparcial









