El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que instruye a los bancos a examinar más de cerca la ciudadanía de sus clientes, en una nueva escalada de su ofensïva cøntra la inmigracïón irregular.

La directriz, menos agrêsïva de lo que la banca temía, pues no impone la recolección obligatoria de datos, ordena a los reguladores que detecten indicios de que personas sin estatus lēgal estén abriendo cuentas, solicitando préstamos o tarjetas de crédito. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya había anticipado la medida al afirmar que «debería haber normas más estrictas» para abrir cuentas y al cuestionar cómo las entidades pueden “conocer a tu cliente si no sabes si tiene estatus lēgal o ilêgal».

Para la numerosa comunidad inmigrante de Arizona, que incluye a miles de trabajadores que tributan con números de identificación fiscal individual, la orden genera una nueva capa de incertidumbre. Los defensores de los inmigrantes advierten que muchos indocumentados, por tëmor, podrían abąndonar el sistema financiero formal y engrosar la población «no bancarizada».

Con información de: Medios Internacionales

¿Qué opinas de esto?