Un cohete pesado New Glenn de la compañía aeroespacial Blue Origin, propiedad del magnate Jeff Bezos, süfrió una espectacular expløsión este jueves por la noche durante una prueba de encendido estático en Cabo Cañaveral, Florida. El incidênte, que generó una inmensa bola de fuêgo visible a kilómetros de distancia y tiñó el cielo de un intênso color naranja, sacudió las viviendas de las zonas residenciales cercanas. 

A través de un breve comunicado, la empresa aeroespacial confirmó que el vehículo experimentó una «anømalía» mientras los sistemas se encontraban fijados a tierra, pero afortunadamente constató que todo el personal en las instalaciones se encuentra a salvo y no se registraron heridøs.

El vehículo dêstruido correspondía al propulsor que estaba siendo preparado para ejêcutar la cuarta misión del New Glenn (NG-4), un vuelo comercial crucial cuyo objetivo prioritario era poner en órbita un lote de 48 satélites pertenecientes a la red de internet espacial de Amazon. Este despliegue tecnológico busca posicionarse a corto plazo como el competidor directo de la consolidada Starlink, operada por la firma SpaceX de Elon Musk. 

Con información de: DW

Foto: Agencias

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