La ruptüra de las hoteleras españolas con el conglomerado estatal Gaviota abre un complejo escenario legal en La Habana. Expertos jurídicos advierten que el gobierno cubano podría exigir arbitrajes internacionales por rescisión unilateral de contratos, alegando que las sänciones de EE. UU. no justifican la ruptüra de las joint ventures. Ante esto, la recomendación para compañías como Meliá e Iberostar es basar su defensa en razones estrictamente económicas, demostrando que el coläpso de los servicios básicos, la falta de alimentos y la pérdida de conectividad aérea hicieron imposible la continuidad del negocio.
Esta estrategia de salida por «asfīxia operativa» ya fue utilizada con éxito por la hotelera Blue Diamond, aunque para Meliá e Iberostar será más complejo al conservar aún 19 y 6 hoteles en la Isla, respectivamente. Por su parte, el mandatario Miguel Díaz-Canel ha mantenido un tono conciliador con los empresarios españoles, reconociendo que se marchan contra su voluntad debido a las presiones de Washington. Además, el Gobierno cubano ha abierto la puerta a que empresarios cubanos en el exterior asuman la gestión de estos activos turísticos en el futuro.
En el sector financiero, el Banco Sabadell ha decidido resistir y mantener su oficina de representación en La Habana, asegurando que sus actividades no tienen vínculos con las estatales cubanas sancionadas. La entidad opera a través de Financiera Iberoamericana y aclara que su función se limita a respaldar a las empresas españolas en la Isla sin realizar banca minorista. Al igual que para las hoteleras, la exposición económica del banco en Cuba es mínima, habiendo aportado apenas 4,2 millones de euros a sus cuentas globales en 2025.
Finalmente, los mercados financieros han reaccionado con optimismo ante el repliegue estratégico de las corporaciones españolas. Meliá Hotels International cerró la sesión bursátil al alza, acumulando una notable revalorización del 41,51% en el último trimestre. La pérdida del mercado cubano representa un impacto märginal para el gigante balear, ya que los 12,7 millones de euros ingresados en la Isla durante 2025 supusieron apenas el 0,6% de su facturación global, demostrando que su negocio principal está a salvo.
Con información de 14ymedio









