El gobierno chino ha puesto en marcha un ambicioso plan para desarrollar el Bohai Strait Tunnel, una megaobra de ingeniería diseñada para unir las penínsulas de Liaodong y Shandong. Este proyecto de alta velocidad permitirá conectar dos de los polos económicos más importantes del país mediante una vía que atravesará directamente el lecho marino del estrecho.
Con una extensión prevista de 123 kilómetros, esta obra se posicionaría como el túnel submarino ferroviario más largo del planeta. Actualmente, el traslado entre ciudades como Dalian y Yantai obliga a rodear el mar en un trayecto de seis horas, pero con la nueva conexión ferroviaria, el tiempo de viaje se reduciría drásticamente a solo 40 minutos gracias a trenes que circularán a 250 kilómetros por hora.
La estructura contará con tres conductos distintos: dos carriles principales dedicados al tráfico de pasajeros y mercancías en ambos sentidos, y un tercer túnel central equipado para realizar tareas de mantenimiento, inspecciones periódicas y posibles evacuaciones de emergencia, asegurando así los estándares de seguridad necesarios para este tipo de conexión.
En la actualidad, el proyecto se encuentra en fases de planificación y estudios de factibilidad técnica. Las estimaciones de las autoridades indican que, una vez que las obras de construcción comiencen oficialmente, el desarrollo completo de la infraestructura podría extenderse entre 10 y 15 años antes de su entrada en servicio.
Con información de Cronista









