El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha hecho historia al completar el primer trasplante renal en España donde tanto el donante vivo como el receptor son personas con VÏH. Este logro médico ha sido posible gracias a la reciente actualización normativa que derogó la prohibïción legal vigente desde 1987, abriendo paso a intervenciones que ayudan a derribar el estigma social que aún rodea a esta infëcción.
Durante una comparecencia ante los medios, el equipo médico responsable confirmó que ambos pacientes dos adultos de mediana edad que han decidido preservar su identidad evolucionan favorablemente y gozan de un buen estado de salud. Uno de los mayores retos clínicos, la interacción entre el tratamiento antirretroviral habitual y los fármacos inmunosupresores para evitar el rechazö del órgano, se resolvió de forma satisfactoria sin generar complicacïones.
Aunque desde 2005 los pacientes con VÏH podían recibir órganos de donantes no infectadös bajo criterios de carga viral indetectable, la luz verde para donaciones entre personas con el virüs llegó tras la aprobación de la nueva orden ministerial en 2025.
Según datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), solo seis países en Europa regulan de manera explícita estos procedimientos. Hasta la fecha, se han contabilizado alrededor de 70 trasplantes renales en el continente desde 2011 principalmente en el Reino Unido, Italia y Francia, la inmensa mayoría procedentes de donantes fallecïdos y con apenas dos antecedentes previos de donantes vivos.
En España, unas 50 personas con VÏH aguardan anualmente por una donación, de las cuales 30 requieren un riñón. Desde la coordinación de trasplantes de Vall d’Hebron destacan que la eliminación de estas barreras legales no solo promueve la equidad en el acceso a la salud, sino que contribuye a reducir progresivamente los tiempos en las listas de espera generales.
El procedimiento quirúrgico no presentó variaciones técnicas respecto a las intervenciones convencionales. El equipo de urología empleó cirugía robótica durante las cuatro horas que duró la operación, una técnica mínimamente invasiva que disminuye los riesgös de infëcción, previene complicaciones en la pared abdominal y acelera el proceso de recuperación del paciente.
Con información de: Noticias Venevision









