Este jueves comienza oficialmente el pulso por la jefatura de las Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad celebra su primera ronda de sondeos informales los conocidos straw polls para tantear a los aspirantes que buscan suceder al actual Secretario General, en un proceso que culminará con la recomendación formal ante la Asamblea General.
En una sesión estrictamente confidencial y a puerta cerrada, los quince miembros del Consejo emitirán sus primeras papeletas, donde solo podrán marcar tres opciones por candidato: a favor, en contra o sin opinión. Aunque los resultados de esta fase inicial no son vinculantes ni se hacen públicos, servirán para medir las fuerzas reales de cada aspirante, revelando el total de respaldos y rechazos sin identificar qué país votó qué ni exponer aún los posibles vetos.
El primer termómetro de la contienda
Para David Steven, investigador de la United Nations Foundation, estas primeras consultas funcionan como un termómetro clave para detectar qué candidaturas despegan con fuerza y cuáles se quedan rezagadas. Tras estas rondas a ciegas, la competición se endurecerá con las votaciones de papeletas de colores. En esa etapa, cualquier voto negativo de los cinco miembros permanentes con derecho a veto (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido) significará el fin automático de la carrera para ese candidato.
El antecedente más cercano muestra lo complejo del proceso: en 2016, António Guterres tuvo que superar seis rondas de votación antes de recibir el visto bueno definitivo del Consejo.
Papeletas en juego y una lista en crecimiento
La contienda cuenta con una destacada presencia latinoamericana, con nombres como la chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la costarricense Rebeca Grynspan y la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, junto al senegalés Macky Sall. A este grupo se ha sumado a última hora el diplomático ugandés Olara Otunnu, cuya reciente incorporación ha llevado a la Presidencia de la Asamblea General a pedir que sea evaluado en igualdad de condiciones.
Si los plazos se cumplen, el nombre del próximo Secretario General se revelará durante la primera mitad de octubre, dándole al perfil elegido el margen necesario para preparar su mandato antes de asumir oficialmente el cargo en 2027.
Con información de: Globovision









