El uso de bolas de discoteca en jardines y terrazas se ha vuelto un recurso viral en redes sociales para intentar ahuyentar avispas y otros insectos en verano. Este truco casero se fundamenta en los destellos de luz que proyectan sus facetas espejadas, los cuales interfiere en el sistema de orientación visual que emplean ciertas especies para desplazarse.
Expertos en control de plagas y jardinería citados por portales especializados señalan que el efecto es meramente puntual y condicionado. Si bien puede incomodar a avispas y a algunas moscas cuando atraviesan zonas abiertas con sol directo, resulta ineficaz contra insectos guiados por el olfato, la humedad o los restos de comida. Tampoco destruye nidos ni erradica colonias ya establecidas.
Especialistas advierten que este método depende totalmente de la intensidad solar y de la correcta ubicación del objeto, por lo que pierde efectividad en días nublados o áreas de sombra. Por ello, recomiendan priorizar medidas preventivas con mayor respaldo técnico, tales como eliminar restos de alimentos y bebidas, recoger fruta caídä, gestionar la basura y cultivar plantas aromáticas como la menta o la albahaca.
Foto cortesía de: Envato









