La oposición de centroizquierda, liderada por la ex primera ministra socialdemócrata Magdalena Andersson, se perfila como la vencedora de las elecciones generales de Suecia celebradas este domingo 13 de septiembre.

Según los sondeos a boca de urna divulgados por la cadena pública SVT tras el cierre de las mesas comiciales, el bloque progresista alcanzó el 51,3% de los sufragios frente al 46,8% obtenido por la coalición gubernamental del actual primer ministro conservador, Ulf Kristersson, lo que abre el camino para un cambio de gobierno en la nación nórdica.

En el desglose por agrupaciones políticas, el Partido Socialdemócrata se consolidó como la fuerza más votada con un 28,4%, seguido por el Partido Conservador con el 18,1% y la formación de ultraderecha Demócratas de Suecia (SD) con el 17,2%. Con este resultado preliminar, los conservadores recuperarían el segundo lugar parlamentario a costa de la extrema derecha que interrumpe su tendencia histórica de crecimiento desde 1988, aunque la suma de la alianza oficialista resultaría insuficiente para sostener a Kristersson en el poder.

El eventual retorno de la centroizquierda al Ejecutivo responde a una campaña centrada en el fortalecimiento del Estado de bienestar y el alivio económico ante el alza en el costo de vida, además del rechazo a los acuerdos de gobernabilidad con la extrema derecha. De confirmarse los datos oficiales, Andersson buscará articular una mayoría de gobierno junto al Partido de Izquierda, el Partido de Centro y el Partido del Medio Ambiente, ratificando su postura de excluir a Demócratas de Suecia de cualquier negociación institucional.

Foto cortesía Shutterstock

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