La inflación en Suiza volvió a acelerarse durante el mes de octubre tras registrar un avance mensual del 0,2 por ciento en el índice de precios al consumo, superando las previsiones de los analistas que esperaban estabilidad. Con este incremento, la variación interanual escaló desde el 1,0 por ciento previo hasta el 1,5 por ciento, situándose dos décimas por encima del pronóstico del consenso.
El repunte inflacionario responde casi en su totalidad al comportamiento del sector energético. Los productos petrolíferos se encarecieron un 6,4 por ciento en el mes y un impresionante 40,3 por ciento en los últimos doce meses, aportando más del 80 por ciento del incremento total del índice general. Dentro de esta categoría destacaron el gasoil de calefacción, con un alza del 9,8 por ciento, la gasolina con un 4,9 por ciento y el diésel con un 6,0 por ciento.
El panorama inflacionario cambia radicalmente al descontar los carburantes, ya que sin los derivados del petróleo el índice general no habría registrado variaciones en el mes y la inflación subyacente se habría mantenido plana. Las presiones sobre los precios nacionales permanecieron moderadas e incluso cedieron un 0,1 por ciento mensual, mientras que los productos importados treparon un 1,2 por ciento frente a septiembre y un 3,7 por ciento en la comparación anual, evidenciando que el empuje de los precios proviene principalmente del exterior.
Por su parte, el índice armonizado de precios al consumo aumentó un 0,4 por ciento en el mes y un 1,6 por ciento a escala interanual. La atención de los mercados se concentra ahora en el próximo 18 de noviembre, fecha en la que Eurostat publicará las cifras comparables del resto de Europa para dimensionar el alcance de este repunte helvético frente a los socios del continente.
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