Lionel Messi fue el jugador más buscado para celebraciones y fotos una vez que concluyó la final de copa del mundo.

El rosarino disfrutó con sus compañeros, pero apenas unos minutos después del último penalti se acercó a la tribuna y pidió que bajara su familia.

El número 10 de la albiceleste quería gozar el momento con sus seres queridos, en particular con su esposa Antonela Roccuzzo y sus pequeñitos: Mateo, Thiago y Ciro.

¿Qué opinas de esto?