El aceite de ricino, también llamado castor oil, se ha convertido en un favorito casero para el cuidado del cabello gracias a su riqueza en ácido ricinoleico, omega‑6 y omega‑9, así como antioxidantes y vitamina E . Sus principales virtudes están en hidratar profundamente, suavizar el encrespamiento, brindar brillo, y nutrir el cuero cabelludo, ayudando incluso a combatir la caspa .
Aunque popular, su capacidad real para estimular el crecimiento del cabello y evitar la caída sigue siendo tema de debate. Si bien algunos estudios sugieren que mejora la circulación y fortalece el tallo capilar, no existe evidencia concluyente de que por sí solo promueva el crecimiento. Se recomienda usarlo como complemento del cuidado capilar, no como único tratamiento.
Para sacarle el máximo provecho evitando dâños, aplica unas gotas calientes con masaje suave en el cuero cabelludo, deja actuar de 20 minutos a una hora antes de lavar con champú suave, o incluso déjalo toda la noche si tu pelo es muy seco . No lo uses más de una o dos veces por semana y, si tienes cuero cabelludo sensible o con cäspa, realiza primero una prueba en un área pequeña, ya que en algunos casos puede causar irritäción o agrâvar la caspä.
Con información de: Clara









